Thursday, December 2, 2010

Los santos inocentes

           Ambas la película y la novela Los santos inocentes me gustaron, pero me causaron mucha pena y tristeza. El tratamiento de los campesinos, especialmente Paco y Azarías, me causó gran disgusto. 
           La jerarquía social está bien marcada en ambas representaciones, especialmente entre los campesinos y los que manejan la tierra; la diferencia está menos marcada entre los que manejan y los terratenientes como Iván. La marquesa es la que más poder tiene y es obvio en el tratamiento que recibe. La marquesa me pareció un personaje muy interesante ya que ejerce su poder de una manera muy distinta a la de, por ejemplo, Iván o Don Pedro. Ella es muy generosa y caritativa con los campesinos; les pregunta sobre el bien estar de sus familias, le da dinero y no los abusa verbalmente. Por ende, todos la quieren y la respetan, haciéndolo menos probable que se rebelen. Don Pedro e Iván ejercen su poder a través de la firmeza y las palabras fuertes. Iván se pasa insultando a todo el mundo y trata a los campesinos como posesiones, o mascotas en el caso de Paco. Incluso, cuando Paco se rompe la pierna a Iván lo que le preocupa es que no va a tener un buen secretario para la próxima competencia de caza.
          Aunque me sorprendió el asesinato de Iván, no me molestó tanto porque la verdad es que odié ese personaje. Me pareció interesante que Azarías, que durante todo el libro me pareció medio incapaz de razonar las cosas bien, tuvo la capacidad de mantenerse tan tranquilo y sorprender a Iván desde el árbol con la soga. Aun más interesante fue el motivo del asesinato; la muerte de su “milana bonita.” Azarias fue maltratado, insultado y despedido, pero la gota que colmó el vaso fue la muerte de su pájaro.                  

Mi leve dificultad con "Los santos inocentes"

         Yo comencé a leer Los santos inocentes antes de ver la película; leí un par de páginas y me di por vencida. La falta de puntuación, el vocabulario y la falta de comillas para designar diálogo me tenían absolutamente perdida. Como sabía que íbamos a ver la película antes del receso de Acción de Gracias, decidí posponer la lectura hasta que la viera para ver si así se me hacía más fácil seguir el libro. 
         Mi plan resultó exitoso; como ya sabía cuál era el texto y la trama, conocía a los personajes y había escuchado el diálogo, la lectura se me facilitó bastante. De pronto, la falta de puntuación no me afectó y el vocabulario se me hizo familiar; legué hasta a disfrutar la lectura. Me encontré bastante invertida en los relatos, específicamente el de Azarías y el de Paco. Simpaticé mucho con ellos y les cogí cariño al punto que cuando Iván les maltrataba yo me enojaba. 
         Me pareció interesante que Paco y Azarías fueran mis personajes preferidos ya que ambos de alguna manera alteran la jerarquía humana/animal. Azarías la distorsiona dándole la misma importancia a la vida animal que a la humana y Paco la altera degradándose, comportándose y dejándose ser tratado como un animal. Todos los campesinos son tratados como animales; la narración en el libro y los personajes de clase alta hasta los designan como animales, diciéndoles burros, perros etc. Sobre todo Los santos inocentes me pareció una novela sobre la jerarquía social de la época (los 60s).