Sunday, October 17, 2010

El celoso extremeño

        Tengo que admitir que el cuento de Cervantes, El celoso extremeño, me captivó mucho más que los textos que leímos escritos por españoles en Nuevas York. Aunque el lenguaje es más complejo, el hecho de que es un cuento, un género más entretenido, facilitó la lectura. Específicamente, me gustó el concepto de la voluntad; se ve reflejado en todos los personajes, pero los casos que me interesan son los de Leonora y Marialonso. 
        Encuentro que Leonora nunca realmente muestra deseos fuertes de estar con Loaysa; definitivamente quiere escucharlo tocar y cantar, pero lo hace jurar que no va a hacer nada que no se le pida. Ella resiste  todos sus avances y no llega a hacer nada con él. Pero por otro lado, termina dormida en sus brazos y conspira con las demás para permitirle paso dentro de la casa. No sé si es tanto deseo o curiosidad lo que siente Leonora, pero sí sé que es el encierre que lo causa. 
       Marialonso tiene un conflicto interno bastante evidente; ella quiere a Loaysa, pero a la vez quiere mantener su virtud como doncella y dueña protectora de su señora. Termina sucumbiendo al deseo y entrega Leonora a Loaysa para que después ella pueda estar con él. Puedo decir con certeza que Marialonso lo que siente es deseo; en cuanto a Leonora no estoy segura, pero sospecho que es una mezcla de deseo y curiosidad.     

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