Thursday, December 2, 2010

Los santos inocentes

           Ambas la película y la novela Los santos inocentes me gustaron, pero me causaron mucha pena y tristeza. El tratamiento de los campesinos, especialmente Paco y Azarías, me causó gran disgusto. 
           La jerarquía social está bien marcada en ambas representaciones, especialmente entre los campesinos y los que manejan la tierra; la diferencia está menos marcada entre los que manejan y los terratenientes como Iván. La marquesa es la que más poder tiene y es obvio en el tratamiento que recibe. La marquesa me pareció un personaje muy interesante ya que ejerce su poder de una manera muy distinta a la de, por ejemplo, Iván o Don Pedro. Ella es muy generosa y caritativa con los campesinos; les pregunta sobre el bien estar de sus familias, le da dinero y no los abusa verbalmente. Por ende, todos la quieren y la respetan, haciéndolo menos probable que se rebelen. Don Pedro e Iván ejercen su poder a través de la firmeza y las palabras fuertes. Iván se pasa insultando a todo el mundo y trata a los campesinos como posesiones, o mascotas en el caso de Paco. Incluso, cuando Paco se rompe la pierna a Iván lo que le preocupa es que no va a tener un buen secretario para la próxima competencia de caza.
          Aunque me sorprendió el asesinato de Iván, no me molestó tanto porque la verdad es que odié ese personaje. Me pareció interesante que Azarías, que durante todo el libro me pareció medio incapaz de razonar las cosas bien, tuvo la capacidad de mantenerse tan tranquilo y sorprender a Iván desde el árbol con la soga. Aun más interesante fue el motivo del asesinato; la muerte de su “milana bonita.” Azarias fue maltratado, insultado y despedido, pero la gota que colmó el vaso fue la muerte de su pájaro.                  

Mi leve dificultad con "Los santos inocentes"

         Yo comencé a leer Los santos inocentes antes de ver la película; leí un par de páginas y me di por vencida. La falta de puntuación, el vocabulario y la falta de comillas para designar diálogo me tenían absolutamente perdida. Como sabía que íbamos a ver la película antes del receso de Acción de Gracias, decidí posponer la lectura hasta que la viera para ver si así se me hacía más fácil seguir el libro. 
         Mi plan resultó exitoso; como ya sabía cuál era el texto y la trama, conocía a los personajes y había escuchado el diálogo, la lectura se me facilitó bastante. De pronto, la falta de puntuación no me afectó y el vocabulario se me hizo familiar; legué hasta a disfrutar la lectura. Me encontré bastante invertida en los relatos, específicamente el de Azarías y el de Paco. Simpaticé mucho con ellos y les cogí cariño al punto que cuando Iván les maltrataba yo me enojaba. 
         Me pareció interesante que Paco y Azarías fueran mis personajes preferidos ya que ambos de alguna manera alteran la jerarquía humana/animal. Azarías la distorsiona dándole la misma importancia a la vida animal que a la humana y Paco la altera degradándose, comportándose y dejándose ser tratado como un animal. Todos los campesinos son tratados como animales; la narración en el libro y los personajes de clase alta hasta los designan como animales, diciéndoles burros, perros etc. Sobre todo Los santos inocentes me pareció una novela sobre la jerarquía social de la época (los 60s). 

Monday, November 22, 2010

Un concepto común utilizado de una manera distinta

         El concepto de ambigüedad entre lo real y lo imaginado que Galdos utiliza en La novela en la tranvía es uno que encuentro que varios autores utilizan, la única diferencia es que al final del texto de Galdos está claro que lo que pensaba el protagonista era fantasía; todos mis autores favoritos mantienen la ambigüedad hasta final y nunca distinguen la realidad de la fantasía. 
        Por ejemplo, está “The Book of Lost Things” de John Connolly que cuenta como un niño que le encanta leer se encuentra atrapado en el mundo de cuentos de hadas que el tan ávidamente admira. Al final de la novela no se sabe de seguro si todo lo que se contó realmente pasó, lo que importa es que el niño cree que la aventura, que tanto le ayudó a crecer, fue real. 
         La novela en la tranvía no tiene un final tan color de rosa, pero lo que sí tiene en común con “The Book of Lost Things” es el misterio que mantiene al lector interesado. Me gustó que Galdos haya revelado la locura del protagonista, para mí fue algo único y diferente que también añadió un elemento de comedia (cada vez que el asumía que alguien era cómplice de Mudarra no podía aguatar la risa).         

La novela en la tranvia

       El texto de Galdos me agradó mucho. A pesar de la estructura media confusa y la confusión que tenía el narrador con la realidad y lo imaginado, se hizo muy fácil la lectura. Me encantó el juego entre la realidad y la fantasía dentro de la imaginación del narrador, sin él el texto no me hubiera parecido interesante. Se me hizo muy fácil envolverme en la lectura, llegó el punto que hasta me encontré en la misma posición del narrador queriendo saber qué le pasó a la Condesa. Al final, estaba bastante segura que todo el cuento con la Condesa era un invento de la imaginación del narrador, pero en el proceso de la lectura realmente no estaba muy segura. Creo que una parte de mí quería que no fuera imaginado y que fuera realidad; hubiera sido aun más interesante así. Además de todas las conclusiones a las cuales llegamos en clase, quizás Galdos también buscaba afectar sus lectores de la misma manera que me afectó a mí. La ambigüedad añade un elemento de misterio y curiosidad que me mantuvo interesada, un poco como los programas policiacos (como discutimos en clase). 

Monday, November 8, 2010

De vuelta a la isla

       Estoy ya en lo último de mis estudios universitarios y estoy empezando a caer en cuenta que en un mes regreso a Puerto Rico. ¿Cómo será volver después de estar fuera cinco años? Crecí y maduré mayormente por acá en los Estados Unidos; hice todos mis estudios universitarios en inglés y me acostumbré a vivir sola. Ahora vuelvo a la casa de mis padres por unos cuantos meses donde yo no tengo la autoridad  y siempre se habla español. La mayoría de mi vida ha sido una mudanza tras otra; cuando chiquita, de Puerto Rico a Georgia a Brasil y de vuelta a Puerto Rico. Después, al graduarme de cuarto año fui para Ohio y luego a Nueva York. 
       Mi situación me acuerda a lo que escribió el profesor hoy en la pizarra, “La capacidad de adaptarse a casi cualquier situación es, acaso, el mayor talento del ser humano. Y muy probablemente su mayor debilidad también.” Siempre he podido adaptarme bien a lugares nuevos, con eso no tengo problema; lo que me preocupa es que esta vez estoy volviendo a un sitio, no pasando a uno nuevo. Va a ser interesante ver como logro reintegrarme al paso más tranquilo de la isla. Sin embargo, a la vez estoy emocionada para volver a mi hogar y ver lo que es ser adulta en Puerto Rico. Podré pasar tiempo con mi familia y volver a rodearme con la cultura con la cual me crié; sabrá Dios cuando llegue el momento de partir, no querré.     

En la ardiente oscuridad

       En la ardiente oscuridad ha sido mi obra favorita hasta ahora. Me encantó la decisión de utilizar un colegio de ciegos para representar un tipo de utopía donde solo existe el optimismo y la felicidad. Ellos literalmente no ven la realidad hasta que llega un elemento extraño, Ignacio, que los contamina con duda. Ignacio lentamente va corrompiendo sus mentalidades hasta que pierden confianza en sí mismos. 
       Aun no he leído el tercer acto, pero parece que Carlos está a punto de estallar; el no puede soportar el hecho que Ignacio haya introducido tanta infelicidad e inseguridad a su mundo tan perfecto. Él es como un líder en su grupo, pero no puede enfrentarse a la realidad ni al hecho que Ignacio pueda tener razón. De todos los estudiantes, Carlos es el que se altera, las chicas, Juana y Elisa, también se notan muy preocupadas pero no estallan como Carlos.
       Es increíble como unas cuantas palabras pueden crear una duda tan inmensa; en esta obra tanto como en La casa de Bernarda Alba y El celoso extremeño se ve el contagio como una cosa negativa. La diferencia es que aquí no se trata de prevenir; un elemento nuevo es introducido, Ignacio, y es después que la pasa un tiempo con ellos y no logran cambiar su opinión que deciden que Ignacio es una contaminación. Ahora, a ver qué pasa en el tercer acto.         

Diferencias: La casa de Bernarda Alba/Celoso extremeño

       Aunque La casa de Bernarda Alba y El Celoso extremeño son similares, mi reacción a cada obra fue muy distinta. Se me hizo más fácil leer La Casa de Bernarda Alba, quizás porque es una obra más moderna que El Celoso extremeño y el lenguaje es más fácil de comprender.  También encuentro que la estructura de la obra es más fácil de seguir por el espacio entre las líneas y las direcciones escenográficas. Los finales de los textos también son diferentes, en realidad son opuestos; Bernarda cuando descubre a Adela y a Pepe intenta matar a Pepe y golpea a Adela, Carrizales se aguanta y en vez se mata a sí mismo con su sufrimiento y tristeza. Los personajes de El Celoso extremeño me parecieron mucho más simpáticos que los de La Casa de Bernarda Alba; todos en La Casa de Bernarda Alba me parecieron hipócritas de una manera u otra. Las criadas son la única excepción, ellas me parecieron bastante sinceras; Poncia específicamente siempre dice lo que piensa y no es restringida por la vergüenza.             
                

La casa de Bernarda Alba

       Me interesó mucho La casa de Bernarda Alba y el concepto del encierro. Me recordó al Celoso extremeño en que ambos Bernarda y Carrizales intentan controlar y encarcelar lo que es suyo. Utilizan sus casas como fortalezas para mantener el mundo afuera; ambos buscan mantener su propiedad pura y sin contaminación. Una gran diferencia entre Bernarda y Carrizales es que Bernarda utiliza la fuerza  y la violencia para mantener la autoridad sobre sus hijas mientras que Carrizales utiliza obstáculos físicos con Leonora; pero hay que considerar que Leonora estaba comprometida a él y había dicho que su voluntad era la de su esposo, las hijas de Bernarda estaban encerradas en contra e su voluntad. Además de Bernarda, había otra fuerza que contenía a las hijas de Bernarda (excepto a Adela), la vergüenza. La vergüenza también es la única cosa que tiene poder sobre Bernarda; la fortaleza que es su casa sirve para mantenerla fuera de la vista de los demás. La de Carrizales es más bien para prevenir el deseo y mantener a su esposa fuera de vista. 

Thursday, October 28, 2010

Equivocación

       Resulta que la semana pasada leí la comedia que no era, Comedia nueva; por lo tanto terminé leyendo el libro entero de Moratín. Resultó muy buena la Comedia nueva. Fue interesante que la comedia tuviera como tema principal el debut de una comedia. Me pareció más graciosa que El sí de las niñas, los personajes eran más loquitos y vivaces. Otra diferencia es que en la Comedia nueva también se supone que iba a ocurrir un matrimonio pero al final no se llevó a cabo mientras que en El sí de las niñas si ocurrió. También está el hecho que la pareja en la Comedia nueva no se quería para nada y en El sí de las niñas se querían mucho los que terminaron casándose; hasta el que termina solo, Don Diego, siente cariño para la niña que se supone que fuera su esposa. En general, encontré que el tono de El sí de las niñas era levemente más serio que el de la Comedia nueva; creo que el enfoque en la Comedia nueva era más en el humor mientras que en El sí de las niñas era sobre la dinámica entre los personajes.            

Desenlace inmediato

       El desenlace de El sí de las niñas me pareció muy fácil y demasiado rápido. Se creó demasiada tensión y conflicto para que terminase todo en aproximadamente dos páginas. Aunque Don Diego desde un principio se presentó como un hombre razonable y justo, pienso que cambió de opinión muy rápidamente. El fue muy fuerte con Carlos cuando primero apareció para que después fuera tan comprensivo. A lo mejor no comprendí bien cuando fue que Don Diego se dio cuenta que Carlos y Francisca estaban enamorados. No estoy segura si Don Diego ya sospechaba la primera vez que Carlos visitó o si le hizo marchar porque simplemente había desobedecido o no quería que Francisca lo conociera. La otra duda que tengo es si Irene al final realmente estaba tranquila y contenta con la unión de Carlos y Francisca y si se estaba haciendo la razonable porque así lo quería Don Diego. A pesar de mis dudas, me disfruté la comedia mucho. Me encantó la dinámica de poder entre Francisca e Irene y Don Diego y Carlos; Don Diego e Irene lograban dominar a Carlos y Francisca respectivamente utilizando la culpa. Ellos internalizaban el poder cosa que los chicos por su cuenta aguantaban sus deseos y cumplían con la voluntad de sus mayores.      

Wednesday, October 20, 2010

Películas españolas

        Yo soy muy fanática de las películas de terror y varias de las que han llegado a ser mis favoritas son hispanas. El genio detrás de las películas que más me gustan es Guillermo del Toro; entre ellas está El orfanato y El Laberinto del fauno. El Laberinto del fauno en sí no es tanto una película de terror, es una mezcla de varios géneros: suspenso, historia y fantasía. El contexto histórico de la película es España fascista en el 1944; la protagonista es una amante de libros e hijastra de un militar cruel que se envuelve en un mundo mágico pero siniestro. El orfanato definitivamente es una película de terror que se trata de una mujer que abre un orfanato para niños impedidos. Su hijo comienza a comunicarse con un amigo “imaginario” y de pronto desaparece. La protagonista pasa la película buscando a su hijo y tratado de resolver los misterios del orfanato. No son tantas las personas que ven películas extranjeras, pero El laberinto del fauno y El orfanato fueron éxitos internacionales; poco a poco las películas extranjeras están adquiriendo más fama. 

Tuesday, October 19, 2010

Géneros

Estamos en la segunda parte del curso y hemos visto varios géneros y estilos literarios: poesía, cuento, obra cómica y relatos personales. Mientras que todos son interesantes, algunos son más entretenidos que otros; la obra que estamos leyendo ahora, por ejemplo, es de mis textos favoritos que hemos leído en la clase. Soy bien fanática de las obras, especialmente las comedias. Me gustan las direcciones escenográficas que me permiten visualizar la acción y la estructura, es decir la división entre escenas. 
El lenguaje en El sí de las niñas es un poco complejo pero no imposible de seguir y por lo menos en la primera parte las escenas son cortas, lo que hace el texto más fácil de leer. Lo único que me ha dado un poquito de trabajo son los distintos personajes; a veces me pierdo y tengo que volver atrás y verificar quien está hablando. Ese problema no se dio en los textos de españoles en Nueva York; en ese sentido la voz única era una ventaja, pero a la vez hace el texto menos diverso en cuanto a puntos de vista.  

Sunday, October 17, 2010

Contraste entre clases

        En mi otra clase de literatura hispana, estamos leyendo textos suramericanos, mucho más contemporáneos. Casi todos tratan temas revolucionarios y relatan historias de guerra o conflictos políticos. Contrastan de una manera increíble con los textos de nuestra clase, pero hay varios elementos literarios que se utilizan en ambas clases para analizar los textos. La estructura es uno de los más importantes, en gran parte porque casi siempre está atado al punto de vista que determina cómo el lector percibe lo que lee. En El celoso extremeño  el punto de vista es tercera persona aunque al final el autor introduce un “yo;” por lo tanto, el lector ve lo que ocurre desde afuera y tiene la opinión del narrador influyendo su lectura. En la novela Los Pichiciegos, que leímos en mi otra clase, hay un punto de vista muy confuso ya que cambia y todo se relata mayormente a través de dialogo. El narrador básicamente lo que hace es transcribir lo que ocurre, nunca dice lo que piensa, por lo tanto el lector tiene la libertad de formular sus propias opiniones.  Esto difiere mucho no solamente de El celoso extremeño, pero también del resto de los textos que hemos leídos; todos tienen narradores que comunican sus pensamientos.     

El celoso extremeño

        Tengo que admitir que el cuento de Cervantes, El celoso extremeño, me captivó mucho más que los textos que leímos escritos por españoles en Nuevas York. Aunque el lenguaje es más complejo, el hecho de que es un cuento, un género más entretenido, facilitó la lectura. Específicamente, me gustó el concepto de la voluntad; se ve reflejado en todos los personajes, pero los casos que me interesan son los de Leonora y Marialonso. 
        Encuentro que Leonora nunca realmente muestra deseos fuertes de estar con Loaysa; definitivamente quiere escucharlo tocar y cantar, pero lo hace jurar que no va a hacer nada que no se le pida. Ella resiste  todos sus avances y no llega a hacer nada con él. Pero por otro lado, termina dormida en sus brazos y conspira con las demás para permitirle paso dentro de la casa. No sé si es tanto deseo o curiosidad lo que siente Leonora, pero sí sé que es el encierre que lo causa. 
       Marialonso tiene un conflicto interno bastante evidente; ella quiere a Loaysa, pero a la vez quiere mantener su virtud como doncella y dueña protectora de su señora. Termina sucumbiendo al deseo y entrega Leonora a Loaysa para que después ella pueda estar con él. Puedo decir con certeza que Marialonso lo que siente es deseo; en cuanto a Leonora no estoy segura, pero sospecho que es una mezcla de deseo y curiosidad.     

Tuesday, October 5, 2010

La exhibición

La exhibición fotográfica estuvo muy interesante. Lo más que me interesó fueron las fotos oficiales de los papeles de inmigración. Poder ver el lugar de nacimiento, estatus marital y oficio humanizaba un poco la cara, le daba vida. Sin embargo, lo que el profesor destacó cuando habló de las fotos oficiales fue la estampa que le ponían y como eso era un gesto medio agresivo; yo ni me di cuenta de eso. También me gustaron las fotos que tenían niños. Una que me impactó mucho tenía un niño anónimo, tenía cara y compañía, pero no un nombre. Es interesante el concepto de anonimato, ese niño tuvo que haber tenido una vida igual de interesante que la de los demás que salían en las fotos pero para nosotros era más que una cara no identificada. Realmente se nota que los Españoles en Nueva York se mantuvieron juntos y construyeron sus propias comunidades, como lo tuvieron que haber hecho los demás inmigrantes que vinieron a Nueva York.     

¿Quién es quién?

   Encuentro que todos los autores que hemos leído, excepto García Lorca y  Camba, se confunden. Sospecho que la confusión nace del hecho que todos los autores hablan básicamente de los mismos temas, a veces de maneras muy similares. García Lorca sobresalió por el formato (cartas y poemas) y por la oposición del contenido de las cartas y  los poemas; mientras que las cartas tenían un punto de vista positivo, los poemas tenían uno más negativo.   
        En cuanto a Camba, tras que pasamos más tiempo hablando de su texto, encuentro que su forma de escribir es más sencilla, relajada y conversadora. Con Calvo Sotelo tuve que pasar más tiempo leyendo y revisando para poder comprender lo que estaba tratando de comunicar; la confusión fue más memorable que el texto en sí. No creo que haya sido una cuestión de lenguaje ni sintaxis, sino de construcción de ideas. A veces encontraba que era muy repetitivo como en la sección Un minuto desde el Empire. Sin embargo, la sección de “Los Claustros” van al oeste, se me hizo muy fácil de entender; encuentro que la idea del querer instalar antigüedad en un país que no la tiene fue expresada de una manera muy clara.          

Monday, September 27, 2010

One-hundred percent hispano

         Nunca me había dado cuenta de cuanta variación había en el español hasta que vine a Nueva York a estudiar. Aquí me he encontrado con hispanohablantes de todo el mundo: Perú, Venezuela, Argentina y España entre otros. Mi acento puertorriqueño jamás había sido más evidente; omito sílabas, pronuncio r’s como l’s, y de vez en cuando olvido s’s al final de palabras. 
            Es interesante ver cuáles son las tendencias orales de otros hispanohablantes y que jerga tienen que no se utiliza en Puerto Rico y viceversa. Pero más interesante y emocionante aun es cuando escucho a amistades mías de Venezuela y España utilizar jerga puertorriqueña. Siento mucha satisfacción cuando veo a otras personas adoptar mi cultura al igual que a ellos les debe encantar cuando otros hacen lo mismo con la suya. 
           El otro día cuando estábamos hablando del señor español que era dueño del restaurante Rincón de España el profesor nos preguntó cómo interpretamos lo siguiente, “soy one-hundred percent español.” La conclusión fue que era todo como un teatro, es decir que él actuaba como los clientes pensaban que él debería actuar. Esto puede ser cierto, pero no sé si eso es lo que el señor quizo expresar. Quizás es más bien que aquí se siente español por la falta del hogar; cuando uno está lejos del hogar y rodeado por personas diferentes a uno yo encuentro que la identidad nacional sobresale más. Esto es lo que me pasa cuando estoy aquí hablando un español totalmente distinto al de mis compañeros y profesores; uno verdaderamente valora su cultura y su herencia cuando está lejos de las mismas.   

En cuanto a la mujer


Varios de los autores que hasta ahora hemos leído han tratado el tema de las mujeres; la mayoría de una de una manera similar. Calvo Sotelo enfatiza la belleza de la mujer americana, dice hasta que "la fealdad física es en este país una falta de patriotismo." Habla específicamente de la mirada que en cualquier otra mujer expone lo que piensa, pero en el caso de la mujer americana oculta todo. Con esto Calvo Sotelo le otorga cierto poder a la mujer americana; la presenta como independiente, confiada y hasta intimidante. Más interesante aun es el hecho que Calvo Sotelo presenta esta idea de una manera humorística, "Existe una Internacional de la sonrisa...pero su cotización no rige en Norteamérica, donde la mujer dejo don firmar las clausulas de ese tratado impalpable."
      En mi opinión, el humor ayuda no únicamente a mantener el lector interesado pero a hacer sus ideas más fácilmente comprensibles. Hidalgo es otro que presenta a la mujer americana, específicamente neoyorquina, como una de carácter fuerte, pero también la presenta como un ser bien materialista que lo que hace es gastarle el dinero a su marido. Moreno Villa también habla de la mujer como ser independiente e intimidante, se refiere a ella como “la niña violenta” que además de ser fuerte y agresiva no carece de “encantos físicos.” En fin, todos los escritores mencionados de alguna manera reconocen la independencia y el carácter fuerte que distinguen a la mujer neoyorquina.  

Monday, September 20, 2010

Más similar de lo que pensaba

         Leyendo a Camba, Villa y Lorca encontré que aunque ellos estuvieron en Nueva York en una época lejana y diferente a la mía tenemos percepciones similares de la ciudad. Por ejemplo, igual que Camba, encuentro que al intentar de describir como es Nueva York a mis amistades en Puerto Rico termino descubriendo más de mi misma. También creo lo mismo que Camba en respecto a la diversidad; no es una cosa exótica sino lo que compone a la ciudad. Por eso encuentro que cualquier persona puede hacer de Nueva York su hogar; en mi opinión aquí nadie es extranjero ya que la historia de la ciudad es una de inmigrantes. 
        Con Villa, estoy de acuerdo que no aparenta haber un “hogar” para los que viven en Nueva York. Todos los neoyorquinos que conozco me dicen que comen cuando y donde se pueda, eso de sentarse con la familia a tal hora casi no se ve. Pero de todo lo que leí, lo más que resonó conmigo fue lo siguiente que escribió Camba “¿Qué cosa extraña es esta que me ocurre a mí con Nueva York? Me paso la vida acechando la menor oportunidad para venir aquí, llego, y en el acto me siento poseído de una indignación terrible contra todo. Nueva York es una ciudad que me irrita, pero que me atrae de  un modo irresistible…” Esto es exactamente lo que yo siento hacia Nueva York y nunca lo había visto tan perfectamente articulado. Es una lucha constante entre la vivacidad de la ciudad y la nostalgia de mi tierra, algo similar a lo que describió Lorca; mientras más tiempo paso aquí, más vengo a sospechar que se me va a hacer bien difícil partir cuando llegue el momento. 

Sunday, September 19, 2010

Perspectivas distintas

Me parece que Lorca veía a los neoyorquinos y a los americanos en general de una manera muy positiva. Hay veces que sus palabras reflejan un poco de nostalgia por su patria y su familia, pero siempre encontraba algo positivo que remarcar sobre la ciudad y sus habitantes. Lorca describe a los neoyorquinos como personas muy serviciales, simpáticas y acogedoras mientras que Camba y Villa los pintan de una manera robótica y mecanizada. 
       Me puse a pensar en qué factores pudieron haber influenciado la opinión tan positiva de Lorca y decidí que la principal fue la multitud de personas que Lorca conocía y tenia apoyándolo en Nueva York. Me parece que nunca le faltó un amigo, bien que fuera suramericano, español, neoyorquino o caribeño, siempre tenía con quien pasar los fines de semana. Camba y Villa tuvieron una experiencia más solitaria y callejera; Lorca estaba dentro de unos parámetros académicos, viviendo en la universidad rodeado de intelectuales. Pero también hay que tomar en consideración que la experiencia de Lorca la vine a conocer a través de cartas que le escribió a sus amistades y familiares. Es algo mucho más introspectivo y personal que los relatos de Camba y Villa que exploran la ciudad utilizando la observación externa. Uno conoce a Lorca a través de sus pensamientos  y evaluaciones personales mientras que a Villa y a Camba los conocemos a través de las descripciones que hacen del mundo que para ellos es extranjero. Como bien lo dijo Camba, en describir lo extranjero nos damos a conocer.